¿A quién se habla?
"A la Humanidad". Al responder de esta forma tal pregunta, Eco nos da a entender que nuestro trabajo, y la forma de redacción de éste, debe ser accesible a quién sea que quiera leerlo. Esto quiere decir que debe estar escrito de modo que cualquiera pueda comprenderlo.
¿Cómo se habla?
Para que la tesis pueda ser comprendida por todos, debemos utilizar un lenguaje claro, preciso y directo.Al explicar correctamente lo que intentamos decir, estamos demostrando seguridad en aquello que decimos. Al plantear ideas o afirmaciones, la redacción de estas debe ir directo al punto que queremos atacar. Si bien, es recomendable complementar nuestros dichos con referencias a autores, material bibliofráfico, citas, etcétera, no debemos sobrecargar nuestras páginas de información, para hacer así más dinámica y sencilla la lectura y comprensión de nuestra tesis.Durante un trabajo de este tipo, nos limitaremos a utilizar un lenguaje referencial. Es decir, que lo escribiremos será precisamente lo que queremos decir. Si bien, también está permitido el uso de ciertas metáforas, comparaciones, e incluso ironías, no es apropiado basar nuestra redacción en estos recursos.
Citas: utilidad, función, frecuencia.
La principal función de la cita (palabras dichas o escritas por otro) es apoyar y reafirmar lo que intentamos plantear. También podemos utilizar la cita como fuente de análisis, o simplemente, como muestra del pensamiento de otro. Las formas para hacer esto que Eco menciona son las siguientes:
1) Se cita un texto que luego será interpretado.
2) Se cita un texto en apoyo de una interpretación personal.
La frecuencia en que utilizaremos citas a lo largo de nuestro trabajo dependerá del tema que tratemos y de la cantidad de autores que nombremos. No se puede especificar una cantidad "correcta" o "incorrecta" de citas en un trabajo. Aún así, esto quedará a criterio del redactor.
Además de la cita, podemos utilizar la paráfrasis, que quiere decir "valerse de una idea expresada por otro autor, pero explicando su contenido de acuerdo a nuestra comprensión". Esto es, básicamente, hacer propios los dichos de otro, explicando por qué, y reconociendo que no nos pertenecen, pero que sí los compartimos (o trabajaremos en base a estos). Al hacer esto, estamos apoyando nuestros planteamientos en algo que alguien más ya dijo anteriormente, pero podemos continuar proponiendo desde esta base.
Consejos a tomar en cuenta a la hora de redactar.
-Es importante mencionar a quién estamos parafraseando, para no correr así el riesgo de cometer plagio.
-A media que escribimos, debemos constantemente releer lo que llevamos, a modo de autocorrección.
-No es necesario empezar la redacción de nuestro trabajo desde el primer capítulo. Podemos iniciar por los capítulos centrales.
-Definir siempre un término cuando lo estemos utilizando por primera vez, sobre todo si este será relevante en nuestro trabajo (forma parte del título o marco conceptual, etcétera). Al hacer esto, delimitamos además el entendimiento de dicho término a la intepretación que nuestro trabajo le dará.
-Al escrbir, hablar en plural, o evitando pronombres. Esto se logra recurriendo a expresiones impersonales como "por lo tanto, se puede concluir que..." o "al examinar este texto, se ve que..."
-Al citar, procurar hacerlo de versiones actualizadas de los libros, de modo que estos sean más fáciles de encontrar. También, preocuparnos de que la cita tenga realmente relación con nuestros planteamientos o interpretación.
miércoles, 1 de abril de 2009
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